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Es una aplicación para ayudar al niño tanto a conciliar el sueño como a relajarse. Está pensada para niños de 5 a 13 años.

Disponible en App Store                     Disponible en Google Play

 
duermeCuando un niño está cansado, una vez que calma la mente, le resulta muy fácil conciliar el sueño. La meditación consiste básicamente en sacar la atención de los pensamientos, serenando así la mente. Por eso, estos ejercicios de relajación o meditaciones pensadas para niños les ayudan a dormir rápidamente. En ellas se guía al niño para que saque la atención de sus pensamientos y la lleve a la respiración o al cuerpo o a los sonidos, relajándolo cada vez más, hasta que se duerme.

Aprovechando que en la aplicación podía incluir algunos ejercicios o meditaciones más, se decide añadir ciertas meditaciones que consideramos le pueden aportar mucho a un niño y servirle a lo largo de su vida, como por ejemplo saber aceptar sus sentimientos de enfado o frustración con calma, o darse cuenta de la alegría que conlleva ser una persona agradecida por todo lo bueno que tenemos en nuestra vida, así como aprender que puede estar en calma y sereno en las distintas situaciones a las que se enfrente. Son cosas que no se nos enseñan explícitamente en ningún sitio y sin embargo nos pueden ayudar mucho a lo largo de nuestra vida, más aún si las internalizamos desde pequeños.

Una mente en calma te permite vivir y enfrentarte a los problemas de una forma distinta: Se dice que la vida es del color del cristal con que se mira, pues una mente en calma te proporciona el mejor cristal que podamos imaginar.

 
 

CARACTERÍSTICASduerme

La aplicación incluye los siguientes ejercicios o meditaciones:
- Duerme tranquil@: Se trata de relajar todas las partes del cuerpo, poco a poco y de forma que le resulte distraído hasta que el niño se relaje completamente a la vez que se va quedando dormido. Así el niño aprende a relajarse.

- En busca del tesoro: Es un ejercicio o meditación para sacar la atención de los pensamientos, centrándola en la respiración, hasta que el niño se relaja y encuentra la calma. El realizar este ejercicio a menudo le permite al niño aprender a relajarse cada vez que quiera.

- Soy un volcán: Es un ejercicio para aceptar los sentimientos de enfado o frustración con paz y tranquilidad, sin estrés y sin caer en el pensamiento repetitivo.

- No quiero ser un gruñón: Es un ejercicio o meditación guiada para hacer ver al niño que quejarse por las cosas que no tienen solución no le ayuda en nada y, sin embargo, cuando son agradecidos por las cosas que tienen se sienten mucho mejor.